- La primera fase está señalada por la rebelión Tay-son. Sin embargo, su gobierno fue a su vez breve, fueron derrocados nuevamente en 1802. Fueron derrotados por Nguyen-Anh que reunificó al país, en esta ocasión con ayuda militar francesa. A través del monopolio de armas separó el control de la tierra de la ocupación de un puesto público. Ahora, el poder estaba muy concentrado. No era raro “que un solo funcionario principañ fuera simultáneamente gobernador provincial, ministro y jefe militar. Los Nguyen en verdad habían unificado el Estado contra las pretensiones rivales de los señores feudales; pero la “base real de su poder era la fuerza militar y no la legalización de la autoridad imperial.” Tal fragmentación de la autoridad fue reforzada porque existía un mundo subterráneo de relaciones clandestinas, con frecuencia más significativas e importantes que las mascaradas sociales y políticas del mundo visible.
- Un segundo resultado se originaba en la forma de reclutamiento de los mandarines. Las cualificaciones para el cargo fueron establecidas por un sistema de exámenes que exigía el conocimiento de la sabiduría en el pasado. Sin embargo, dicho examen era considerado por muchos eruditos de la época como inútiles dado que en realidad no se adquiría un conocimiento profundo (era como que enseñaban historia!JJAJAJA)
AUTOR: WOLF, Eric
TEXTO: “LAS LUCHAS
CAMPESINAS DEL SIGLO XX”
Los vietnameses
provienen de la fusión de poblaciones que en otra época estuvieron
asentadas más al norte, en lo que ahora es China meridional, y de la
población indígena que encontraron en Vietnam. Esta fusión fue el
resultado de la expansión china. Después siguió el dominio chino
de sus nuevos territorios. Sólo se liberaron de él en el siglo X
dc, aunque continuó un tributo simbólico pagado por el Emperador
vietnamés al emperador chino hasta la llegada de los franceses.
Al igual que en
China, el Estado se convirtió en el principal motor y organizador de
los trabajos de irrigación. Se introdujo el concepto de los nobles
eruditos. En 1089 se estableció una rígida jerarquía de
funcionarios del Estado; en 1076 se creó una academia para la
capacitación de funcionarios. No obstante, Vietnam se vio dividido
por conflictos continuos entre los intentos del Emperador y sus
funcionarios por centralizar al Estado y los esfuerzos de los
sustentadores de los poderes locales por hacerse independientes. Los
miembros de la clase superior habían aprendido los métodos chinos.
Así, apoyarían a un gobernante vietnamés en su esfuerzo por
obtener una mayor autonomía de China. La estructura de la sociedad
vietnamesa creada por los chinos era obviamente muy del agrado de los
jefes locales semimandarines y semifeudales, una vez eliminada la
autoridad central del Estado. Su principal objeción bajo los chinos
había sido a los impuestos requeridos para la administración
nacional, y a la interferencia con su gobierno local en el interés
de la economía y defensa nacionales. Pero esto fue precisamente lo
mismo que los hizo levantarse contra sus propios monarcas después de
la expulsión de los chinos, y la razón por la cual crearon una
situación de anarquía política llena de peligros que eran mayores
para Vietnam que otro siglo de dominio chino.
El campesino por
otra parte, se aferró a las costumbres e ideas religiosas anteriores
a la llegada de los chinos. Tampoco perturbaron la clase alta
chino-vietnamesa las normas culturales de los campesinos, mientras
estos trabajaran la tierra y pagaran tributo a sus señores. En este
sentido, las aldeas retuvieron una considerable autonomía. El
Estado, por otra parte, dirigió sus esfuerzos a la construcción y
administración de obras hidráulicas y la adquisición de nuevas
tierras. Vietnam central fue colonizado en los siglos XVI y XV. El
poder Cham fue destruido en 1471.
Además de la
expansión por medios militares, el gobernante –al igual que en
China- trataba con frecuencia de mejorar la suerte de los campesinos
y de limitar el poder de los señores por medios como el reparto de
las tierras de familias que colaboraron con los chinos y la creación
de colonias militares cuyos miembros se dedicarían a la agricultura
en épocas de paz y combatirían cuando hubiera guerra. No obstante,
sólo raramente fue capaz el Estado de contrarrestar las tendencias
de los jefes a apoderarse y conservar el poder de las provincias, y
de controlar la autonomía de la aldea vietnamesa. El último ciclo
de renovación y unificación se presentó a finales del siglo XVIII
y a principios del XIX. Para estas fechas, los europeos ya habían
llegado al sureste de Asia y hacían sentir su presencia a lo largo
de todo su litoral marítimo.
La unificación fue
alentada, principalmente, por dos factores:
En 1850 comenzó una
segunda fase de intromisión extranjera en Vietnam cuando los
franceses –motivados por un deseo de grandeza imperial (Hobsbawm)-
tomaron medidas decisivas para la apertura de Vietnam por la fuerza
de las armas. Tratados celebrados en 1883 y 84 confirmaron el dominio
francés sobre Tonkín y Annam. Sin embargo, la resistencia continuó,
dirigida principalmente por los mandarines que estaban decididos a
impedir cualquier tipo de cambio. Cuando su intento de restaurar un
pasado ya muerto fracasó, se puso en claro que, “si la resistencia
nacional quería obtener su fuerza necesaria para arrojar a los
franceses, debería aspirar a algo más que una simple restauración
del antiguo Vietnam”.
Una de las
consecuencias inmediatas de la ocupación francesa fue convertir el
arroz en una importante mercancía de exportación. La otra fuente de
tenencia de tierra para los nuevos grandes terratenientes fue la
tierra drenada e irrigada por los franceses en el sur de Vietnam,
mediante la construcción de nuevas obras hidráulicas.
Para cerca de 1938,
cerca de la mitad de la tierra cultivable de Vietnam se dedicaba al
cultivo de arroz, estableciendo una nueva burguesía agraria a través
de la inversión en la agricultura. Los beneficiarios de la ocupación
francesa, muchos adquirieron la ciudadanía y eran quienes apoyaban
políticamente la cooperación con los franceses, aunque defendían
una mayor medida de autonomía para ellos. Su instrumento político
en las luchas por el poder después de la primera guerra mundial fue
el Partido Constitucionalista, fundado en 1923.
La comercialización
del arroz ligó a la población de Vietnam a las vicisitudes del
mercado mundial de 1929 y 34 (la inflación hizo que bajara el precio
del producto). Como producto, los beneficios del arroz se distribuían
desigualmente; en 1936 el 26% iba al productor primario, casi el 34%
a los intermediarios, el 21% a los transportistas, el 5% a los
procesadores y un poco más del 14% al Tesoro Público.
Para los que no
podían o no querían trabajador en la industria moderna, quedaba el
trabajo artesanal tradicional; pero, un artesano ocupado en los
talleres artesanales sólo ganaba una tercera parte de lo que hubiera
ganado trabajando en una plantación. Otra consecuencia adicional del
gobierno colonial francés en Vietnam fue el aumento de la pesada
carga impositiva sobre la población vietnamesa. La sal, el alcohol y
el opio se convirtieron en monopolios gubernamentales. Se desarrolló
una continua batalla entre el gobierno que trataba de monopolizar y
controlar la producción de alcohol, y los pequeños productores. Lo
más importante para la población vietnamesa, sin embargo, fue la
tributación de la sal. Se tenía que vender toda la sal al Estado a
precios fijados por éste. Muchas salinas locales se arruinaron, al
igual que muchos pescadores que necesitaban la sal para conservar el
pescado.
Todos estos cambios
afectaron la estructura interna de la aldea vietnamesa. En su forma
tradicional, la aldea podía parecerse a una corporación de jefes de
familia que tenían los derechos de la tierra dentro del mundo
aldeano, sólo los inscritos en los registros, sin embargo, tenían
derecho a recibir asignaciones de dichas tierras. Los aldeanos sin
tierras fueron afectados por una legislación imperial contra
“vagabundos”, que daba poder a los “notables” para
reclutarlos con miras a servicios de trabajo y militar.
La misma aldea era
dirigida por un consejo de notables. El jefe de la aldea era más un
intermediario entre los consejos aldeanos y el jefe del distrito que
un ejecutivo por derecho propio. A su vez cada aldea estaba dirigida
por una oligarquía; los miembros de la clase gobernante eran
elegidos por procedimientos de reclutamiento de mandarines, exámenes
literarios o los privilegios de la edad.
Los consejos
aldeanos no eran del todo autónomos. Si bien la costumbre aldeana no
se oponía a las órdenes imperiales; sin embargo, se esperaba que la
orden imperial sólo estipulara los fines deseados y era prerrogativa
de la aldea encontrar los medios de realizar estos fines.
Por otra parte, el
gobierno francés afecto la estructura aldeana de propiedad y acceso
a la tierra. En 1930, los colonizadores tenían cerca del 20% de toda
la tierra cultivada, gran parte de ella tomada a los propietarios
indígenas. Las tierras comunales también habían disminuido o eran
utilizadas por los notables locales para obtener una participación
en las rentas. En este punto Wolf realiza una crítica argumentando
que lo anterior fue uno de los grandes errores de la política
agraria francesa ya que permitieron que las tierras comunales cayeran
en manos de especuladores y de jefes aldeanos deshonestos a pesar de
los consejos de los expertos sobre la importancia de conservar e
incluso agrandar los campos de arroz comunales.
Por supuesto, tal
competencia eliminaba a los campesinos de escasos medios, al que le
era cada vez más difícil comprar tierra; y como consecuencia, el
campesino se vio obligado a pedir préstamos pero en términos muy
desfavorables, ya que la deuda era pagada con dificultad:
frecuentemente al costo de dar como garantía la cosecha o incluso
los campos. Los préstamos se obtenían de los notables locales o de
los prestamistas chinos. La fuerte carda de las deudas rurales
originaba frecuentemente intentos de reforma; la mayoría de éstos,
sin embargo, demostraron ser ineficientes.
Unos 7000
vietnameses se convirtieron en dueños de grandes propiedades; pero
no había una clase media vietnamesa de importancia, tal como se la
define en términos de la participación en empresas de tamaño
económico medio. Las fábricas industriales más modernas estaban en
manos de los europeos. El comercio del arroz y las operaciones de
crédito relacionadas con él eran en su mayor parte propiedad de
chinos. Éstos habían empezado a emigrar a Vietnam en número
considerable a principios del siglo XIX; el gobierno colonial francés
estimuló aún más esa inmigración y de esta manera, se vieron
bloqueadas la mayoría de las alternativas económicas abiertas a una
clase media potencial vietnamesa definida en términos económicos.
Lo que quedaba
disponible para los vietnameses con una educación adecuada, sin
embargo, eran las profesiones y las posiciones inferiores de la
burocracia gubernamental. Al mismo tiempo, siempre había más
solicitantes de puestos profesionales o gubernamentales que los
ofrecidos. Además, con frecuencia eran muy grandes las diferencias
entre los salarios de los funcionarios vietnameses y de los
funcionarios franceses.
Estas
contradicciones proveyeron algunas de las causas que estimularon un
creciente nacionalismo (Hobsbawm) entre los vietnameses, que vino de
la mano de la generación de hijos e hijas que notables vietnameses
habían enviado a estudiar al extranjero pero, cuando regresaron ya
profesionales, se les expuso nuevamente en su propio país al
desprecio por parte de los amos coloniales de Vietnam; por lo que
ingresaron en los distintos movimientos nacionalistas y socialistas
que comenzaron a surgir en Vietnam después de 1900 y entendían que
era imposible un retorno al pasado para la libertad. Sin embargo, las
ideas no dieron fruto y los líderes se vieron obligados al exilio.
En 1927, se organizó
un segundo movimiento, el Partido Nacionalista Vietnamés, formado en
su mayor parte por funcionarios civiles, pequeños empresarios,
comerciantes y oficiales de grados inferiores en las fuerzas
armadas. Era una esencia una sociedad secreta nacionalista (o sea,
para sus actividades dependían de pequeños grupos). También fueron
derrocados y obligados al exilio.
Un tercer movimiento
político fue conformado por comunistas, si bien también fueron
reprimidos, la diferencia con los anteriores movimientos, es que los
comunistas buscaron durante el levantamiento el apoyo de obreros y
campesinos e intentaron por primera vez, desarrollar organizaciones
revolucionarias de masas.
Nghe An, lugar del
levantamiento, tenía una antigua tradición de rebeldía. Su
población, que apenas obtenía lo suficiente para subsistir de la
agricultura, desde épocas tempranas había adoptado dos medios
adicionales para complementar sus ingresos. Uno era la emigración,
con el resultado de que sus habitantes tenían una perspectiva más
amplia que los de otras zonas campesinas de Vietnam. La otra eran los
logros académicos con el fin de ubicar un número de sus hijos en
cargos públicos o como profesores.
Esta región
habitada por campesinos pobres siempre habían surgido numerosos
movimientos contra la ocupación extranjera o la posición del poder
central: el levantamiento de los eruditos contra el régimen colonial
en 1885-86 y nuevamente en 1907-08.
Por otra parte, allí
habían introducido los franceses fábricas textiles, talleres en
reparación ferrocarrileros y otros establecimientos industriales.
Esta fuerza de trabajo se reclutó principalmente entre los
campesinos locales. Simultáneamente, el núcleo del Partido
Comunista de esta zona estaba formado en gran parte por gente de
origen local. La mayoría pertenecía a “la intelectualidad con
educación francesa, proveniente en su mayoría de las clases
mandarines, eruditos y burguesía.”
El movimiento
produjo el colapso de la autoridad civil local, para reemplazarla los
comunistas organizaron “soviets”, que abarcaron a 17 aldeas
donde: se formaron guardias rojas; se redistribuyeron las tierras;
por primera vez se permitió a las mujeres hablar en reuniones
públicas. La respuesta francesa fue apresar a muchos líderes
comunistas y, hasta el inicio de la segunda guerra mundial el Partido
se vio obligado a permanecer inactivo.
La Revolución
vietnamesa puede dividirse en tres etapas. La primera etapa, la de
gestación, ocurrió durante la ocupación japonesa en Vietnam entre
1940 y 45. La segunda comenzó cuando las fuerzas francesas
retornaron en el final de la segunda guerra mundial y concluyó con
la derrota y salida de los franceses en 1954. La tercera etapa empezó
con la participación de Vietnam en dos partes, una dominada por los
revolucionarios victoriosos, y la otra por régimen anticomunista
cada vez más dependiente de los EEUU.
Hacia 1942 se había
formado un pequeño grupo de guerrilleros en las montañas. Éstos se
convirtieron en la primera unidad de la Liga para la Independencia de
Vietnam, el “Viet Minh”. Los dirigía una elite hereditaria, los
Tho-ti, que descendían de mandarines vietnameses enviados a
controlar los pueblos de las montañas y que retuvieron el control de
los aldeanos mediante la transmisión de derechos hereditarios con
ciertas funciones rituales, más que a través del tradicional
sistema confuciano de exámenes.
Como era la única
élite que hablaba vietnamés cualquiera de las minorías montañosas,
estaba en una posición única para trabajar con el Viet Minh en la
organización de una base guerrillera montañesa dentro de su
territorio tradicional.
Wolf recalca lo
siguiente: la preponderancia de hombres que provenían de la clase
media vietnamesa dentro de las filas del Viet Minh. Los líderes de
la Revolución, al igual que muchos de sus seguidores, provenían
principalmente de la surgiente clase media.
Otro factor que
favoreció el desarrollo de un reducto montañés era el acceso a
China, donde varios “caudillos militares” chinos tenían
esperanzas de obtener los ricos recursos de Vietnam y estaban
dispuestos a patrocinar un movimiento dependiente de ellos contra los
franceses y los japoneses. Así puedo crecer la pequeña fuerza de
guerrilleros en las montañas y ampliar su red hasta que se convirtió
en la única fuerza en Vietnam.
1945. El fin del
dominio japonés encontró así al Viet Minh en una posición
favorable para representar mayores demandas en la lucha por la
independización de Indochina. A finales de agosto se llevó a cabo
un levantamiento del Viet Minh en Hanoi, y el 29 de agosto ocupó el
poder allí el gobierno provincial de la República Democrática de
Vietnam en el que el Viet Minh tenía todos los cargos de
importancia. Los chinos acordaron evacuar el país en febrero de
1946. El escenario quedaba dispuesto para el regreso de los
franceses. En marzo, las tropas francesas hicieron su nueva entrada
en Hanoi. En 1946 se iniciaron las luchas entre el Viet Minh y las
fuerzas francesas.
La batalla final,
conocida como “Dien Bien Phu”, en mayo de 1954. Los franceses
sufrieron una derrota de tal magnitud que acabó con su capacidad
para continuar la guerra. El 21 de julio de 1954, el control del
Vietnam del Norte pasó formalmente a manos del Viet Minh.
Una de las primeras
medidas del Viet Minh fue la lucha antifeudal, la cual era
indispensable para promover una transformación radical de las
estructuras sociales, que permitiera a los campesinos explotados
romper el círculo vicioso en el cual estaban encerrados. No
obstante, se llevó a cabo un mínimo de reforma agraria, confiscando
en parte tierras pertenecientes a los franceses y a enemigos del Viet
Minh, y en parte ocupando tierras poseídas por grupos religiosos
hostiles a los insurgentes, en especial los católicos. Lo anterior
aumentó la proporción de tierra que tenían los campesinos medios,
los pobres y las que tenían los trabajadores agrícolas. A la vez la
producción artesanal, que ya había recibido ímpetu durante el
prolongado período de aislamiento de los mercados mundiales
originado por la segunda guerra mundial, recibió un fuerte apoyo del
Viet Minh. Tales incrementos permitieron a la Republica, refugiada en
la selva, comerciar excedentes incluso con las zonas ocupadas por los
franceses, un comercio que mostró un rápido aumento especialmente
en 1952 y 54. La organización territorial consistía principalmente
en una cadena horizontal de comités a nivel aldeano. En todo
momento la unidad básica era la aldea y el organismo administrativo
y judicial básico era el comité.
El uso de las
costumbres y símbolos usuales de las aldeas le permitió al Viet
Minh construir un puente entre el pasado y el presente, más que
romper sus nexos con el pasado.
Con la derrota
francesa y la firma del Tratado de Ginebra, el Viet Minh tomó el
Vietnam que está al norte del paralelo 17 (NO TENGO IDEA POR QUÉ
LE DICE ASÍ) y procedió a realizar un importante programa
de reforma agraria y de reorganización social en el campo. La
ejecución del programa tuvo dos etapas. Durante la primera etapa en
1954-58, se debía tomar la tierra de los terratenientes y
distribuirla entre el resto de los campesinos; a la vez, se debía
quitar el control político a los terratenientes y campesinos ricos y
trasladarlo a los campesinos pobres y medios.
La primera etapa de
la reforma agraria, sin embargo, desató una ola de terror que casi
dio fin a la oportunidad de reorganizar la agricultura. La campaña
produjo fuertes divisiones entre los líderes comunistas rurales,
muchos de los cuales eran veteranos de la resistencia, y los cuadros
superiores que tenían a su cargo la ejecución del programa. Una
revuelta en grane escala surgió en la provincia de Nghe An, que
sirvió al régimen como señal para detener la campaña y rectificar
errores en una orgía de autocrítica.
Inmediatamente
después de la “campaña de rectificación”, se empezó en 1958 a
organizar a los campesinos en cooperativas “semisocialistas” o
“socialistas”. La cooperativa semisocialista reunía las tierras,
el ganado y el equipo de los miembros individuales pagándoles un
alquiler por la cantidad que contribuían, así como una parte de la
remuneración recibida por el producto total. De esta manera
constituyó un compromiso entre la propiedad individual y la
colectiva. Fue principalmente la cooperativa semisocialista la que
surgió durante este nuevo esfuerzo de reconstrucción agraria. En
contraste con los disturbios generados por la campaña de
“clasificación de la población”, la reforma agraria en sí
parece haber producido pocos disturbios, quizá debido a que no
procedió a la colectivización forzosa y a que se realizó en una
atmósfera de alivio después de la tensión.
En el sur los
acontecimientos siguieron un rumbo diferente. Para fines de la
segunda guerra mundial, Viet Minh controlaba cuando menos la mitad de
las aldeas que quedaban al sur del paralelo 17. De gran importancia
para la expansión libre de obstáculos fue su programa de
distribución libre de tierras que eran propiedad de terratenientes
franceses y vietnameses a los campesinos.
No obstante, a pesar
de estos éxitos el control de Viet Mihn sobre el sur fue más débil
que en el norte. Esto se debió en parte a una estructura social más
fragmentada; la organización al nivel de aldea estaba mucho menos
cohesionada que en el norte.
1966. Al igual que
el Viet Mihn había obtenido partidarios uniendo a los vietnameses
contra una fuerza exterior, los franceses, en el sur los
revolucionarios pronto estarían en posición de obtener apoyo para
su causa contra un enemigo común, el régimen encabezado por Ngo
Dinh Diem que había subido al poder como resultado de un vacio en el
poder. El Viet Mihn se retiraba hacia el norte por un acuerdo firmado
en el Tratado de Ginebra.
Diem contaba con el
apoyo de los EEUU y el respaldo de muchos anticomunistas vietnameses,
incluyendo a los católicos. El régimen obtuvo dos éxitos
iniciales. Para empezar, Diem tuvo éxito al enfrentar su ejército a
las sectas religioso-militares. Su derrota ayudó mucho a la
centralización del poder gubernamental. Después de esto, Diem
estuvo en posición de desplegar a su ejército sobre gran parte de
Vietnam, en especial, zonas que habían sido reductos tradicionales
del Viet Mihn.
En 1955 este
gobierno rehusó realizar elecciones libres, en contradicción a las
cláusulas del Tratado de Ginebra, que habían estipulado la
realización de esas elecciones, y a las cuales había dado el Viet
Mihn su aprobación en el norte, en la convicción de que las
elecciones le favorecerían. En junio de 1956 el régimen del sur
tomo medidas adicionales para abolir las elecciones de jefes aldeanos
y los consejos municipales, terminando así de un solo golpe con la
autonomía tradicional de las aldeas vietnamesas y conquistando la
enemistad del electorado campesino. La razón ostensible de esa
acción era la de que el Viet Mihn habría ganado muchas de estas
elecciones. Los cargos locales y municipales fueron cubiertos por
designación del gobierno. Para aumentar el descontento, el nuevo
gobierno también propició un programa agrario que lo enemistó con
los campesinos que ya habían recibido más de 60000 htas de tierra
mediante la distribución del Viet Mihn. La marcha atrás en la
política agraria bajo Diem tuvo un efecto especial en las
poblaciones montañosas no vietnamesas. El régimen de Diem dio
marcha atrás a la política de autonomía de los grupos étnicos,
apoderándose de la tierra que les había sido distribuido y que las
tribus consideraban históricamente suyas.
Los años 1957-58
presenciaron un lento aumento del descontento con el régimen; hacia
1960 gran parte del Vietnam situado al sur del paralelo 17 estaba ya
en abierta rebelión. En 1959, grupos clandestinos hicieron su
aparición en Quang Nghai, un antiguo reducto del Viet Minh y zona
que sufrió una feroz represión durante el régimen de Diem. Se
desarrollaba una división entre los líderes del norte y los
rebeldes del sur.
En marzo de 1960, un
grupo que se llamaba a sí mismo “Combatientes de la Resistencia
del Vietnam del Sur” lanzó un llamamiento a “todos los sectores,
a todos los estratos sociales” para que intensificaran su lucha
contra el régimen; en septiembre de 1960, el Partido Comunista de
Vietnam del Norte dio su aprobación a un “Amplio Frente Unido
contra los EEUU y Diem, basado en una alianza entre los obreros y
campesinos”. El 20 de diciembre de dicho año, inicio su existencia
formal el Frente de Liberación Nacional del Vietnam del Sur. (FLN)
Pronto se les
unieron los Viet Mihn del sur que habían ido al norte después del
Tratado de Ginebra.
CONCLUSIÓN:
En otros capítulos
Wolf habla de países como Rusia, Mexico y China- donde los
movimientos revolucionarios entre campesinos parecen empezar entre
los que tienen algún acceso a la tierra más que entre los
campesinos pobres que carecen totalmente de tierras. La propiedad de
alguna tierra le da al campesino propietario cierta medida de
independencia, que no posee el campesino que depende para poder
subsistir de su amo inmediato.
Otro factor
adicional, pero importante, fue que la tendencia a la rebelión por
parte del campesino vietnamés se vio forzada por el tipo de
redistribución de la tierra que estaba realizando el gobierno del
Vietnam del Sur. El gobierno patrocinó un programa de redistribución
de tierras que se sobrepuso a un programa anterior y más benévolo
de distribución de tierras hecho por el Viet Mihn. De este modo,
aunque es cierto que la distribución de la tierra aumenta las
opciones disponibles para quienes las reciben, la participación en
la rebelión solo es una de esas opciones. Las zonas en que el
gobierno podía sentirse seguro son también las zonas donde el Viet
Mihn no había logrado socavar la estructura de grandes tenencias
unitarias de terratenientes poderosos.
Dentro del cúmulo
de estos diversos elementos que forman el FLN, eran ciertamente los
comunistas los que poseían la experiencia organizativa más amplia,
obtenida durante los días del Viet Mihn, al igual que la mayor
fuerza ideológica. Sin embargo, no había nada nuevo en esta
estructura organizativa. Simplemente aplicaba el concepto de
jerarquías paralelas, de unidades territoriales combinadas con
asociaciones de todo tipo, que ya le habían dado buenos servicios al
Viet Mihn en sus luchas pasadas. Lo nuevo en el FLN fue su estrategia
particular para la organización y su efecto sobre la situación
social especifica del sur.
1975 y la Segunda
Guerra Mundial. Sobre el modelo cultural y económico impuesto por
EEUU, prevaleció el tradicional identificándose éste con la
revolución y forjándose de este modo una unión entre el FLN y la
población que prevaleció a lo largo de la contienda.
Por lo demás, la
falta de sensibilidad de los EEUU para comprender los problemas del
Tercer Mundo impulsó a sus dirigentes a un ejercicio de crueldad
desproporcionado, subestimando paralelamente, la determinación de
unos líderes y su pueblo en compartir, en un período histórico,
unos mismos proyectos e ideales.
Igualmente la
derrota supuso durante unos años una limitación del ejercicio del
poder de los EEUU en el Tercer Mundo, tanto en el plano militar como
el político-económico. La guerra ponía de manifiesto la
supeditación de los intereses colectivos norteamericanos a los
restringidos del complejo militar industrial, manipulando además la
información para escapar al control de las instituciones y de la
opinión pública.
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