Americana 1 - GASPAR, DEBLASIS, FISH, FISH (2008) “Sambaqui (Shell mound) societies of Coastal Brazil”
INTRODUCCIÓN
Sambaquis
(la palabra Brasilera para concheros o Shell mounds) se encuentran
distribuidos a lo largo de la costa Brasilera. Típicamente se
encuentran en áreas ecotono de lagunas o bahías muy productivas,
donde la combinación de agua salada y dulce genera vegetación de
manglar (mangrove) y moluscos, peces y aves acuáticas. Hay sambaquis
de variables tamaños, pero los masivos son característicos de la
costa sur de Brasil.
La palabra
Sambaqui se aplica a depósitos culturales de tamaño y estratigrafía
variada, donde las conchas son el mayor constituyente. Los más
grandes tienen típicamente estratigrafías horizontales y verticales
complejas.
También
tienen restos alimenticios y rasgos comunes en ocupaciones
residenciales. No se encontraron viviendas reconocibles, ni
relaciones entre rasgos y distribuciones artefactuales que indiquen
una actividad domestica sostenida. Los sambaquis más pequeños
pueden reconocerse a veces como campamentos o estaciones de
procesamiento.
Muchos
tienen funciones mortuorias, particularmente los más grandes. Tienen
decenas de metros de altura (altura máxima 50 m) y cubren cientos de
metros cuadrados. Son monumentales, muy obtrusivos. No son
residencias ordinarias, sino elementos especializados de sistemas de
asentamiento. Pero es difícil encontrar sitios contemporáneos sin
concheros ni cerámica y con lítico no diagnostico.
Sambaquis
en el tiempo y el espacio
Las
dataciones mas tempranas de 9200 AP para sambaquis están tierra
adentro, son montículos pequeños de caracoles terrestres
comestibles, con secuencias estratigráficas similares a los
costeros, y ya con entierros. Estas instancias tempranas tienen
evidencia de contacto costero. Aunque hay fechados coexistentes, la
mayoría de determinaciones RC en concheros se concentran entre 4 mil
y 2 mil AP.
En los
niveles superiores se encuentra cerámica frecuentemente. Al mismo
tiempo, aldeas o campamentos de tradiciones cerámicas aparecen
(Tupi-Guarani y Taquara/Itararé).
Porque los
montículos tienen conchas de especies comestibles, huesos de pescado
y otros restos faunísticos se asocian con cazadores recolectores
dependientes de recolección de moluscos y pesca. La ausencia de
cerámica en la mayoría de los casos, o su restricción a los
niveles superiores refuerza la impresión de que no son parte de
asentamientos agricultores. Lo más distintivo son figuras de piedra
pulida de peces, aves y mamíferos, llamadas zoolitos.
Al sur se
estudiaron menos. En Uruguay el clima es muy frio para los manglares;
los concheros son más pequeños e infrecuentes, y son remplazados
por montículos de tierra (cerritos) que tienen muchos paralelos.
Tendencias
en la investigación de sambaquis
Algunos
investigadores dicen que fueron creados naturalmente, otros que
fueron cementerios monumentales. Por muchos años se los describió
como secuencias de campamentos.
Hoy se
sabe el potencial ecológico de las sociedades costeras que
permitieron intensificar la subsistencia, experimentar crecimiento
poblacional, y tener niveles más altos de complejidad. La emergencia
de cazadores recolectores complejos se asocia con ambientes ricos.
Desde al
menos 5 mil AP las economías sambaquis se basaron en pesca intensiva
más que en recolección de moluscos (por estudios zoo
arqueológicos). Una dieta basada en pescado pero sin evidencia de
estacionalidad refuerza la interpretación de pesca a lo largo del
año. Observaciones de comunidades tradicionales apuntan al uso de
pesca comunal con redes.
En Rio de
Janeiro se reporto presencia de plantas, arboles, que sugieren el
manejo de bosques y plantas preferidas, quizás hasta horticultura.
Los cerritos uruguayos documentan cultivos hace 4 mil ap.
Estudios
bioantropologicos de esqueletos describen un biotipo fuerte, robusto
y de baja estatura. No tienen caries, indicando consumo de
carbohidratos bajo. Los brazos muestran stress muscular intenso,
evidencia de remo, canoas. Se encontraron signos de enfermedades
endémicas, indicando sedentarismo, poblaciones densas.
Se
consideran los sambaquis contemporáneos en la misma región para
implicar interacción.
Cuestiones
de complejidad social surgieron. Pasaron a reconocer las sociedades
densas, sedentarias que evolucionaron hacia patrones de organización
social más complejos. Los sambaquis son considerados ahora como
monumentos con significado simbólico, resultado de un esfuerzo
articulado socialmente que involucra rituales mortuorios y culto a
los ancestros.
Los
patrones culturales compartidos prolongados y esparcidos mostrados
por los sambaquis indican interacciones intensas y sostenidas entre
las comunidades. No hay mucha evidencia de interacción con cazadores
recolectores de tierra adentro de otras tradiciones culturales.
Por la
estabilidad económica y social y la ausencia de otros desarrollos en
competencia, Gaspar (’94) propone que los sambaquis son producto de
sociedades homogéneas, con una identidad étnica compartida que se
diferenciaron de tradiciones C-R de las tierras altas en el holoceno
medio-tardío.
Los
entierros y restos extendidos de alimentos caracterizan a casi todos
los sambaquis estudiados. Se demostró que algunos fueron construidos
intencionalmente (no por acumulación por campamentos sucesivos). Los
sambaquis monumentales de las costas sur han sido identificados y
examinados como monumentos mortuorios de sistemas de asentamientos
regionales.
Monumentos
mortuorios, territorios y demografía
Se analizo
un sector regional y se marco un sistema de asentamiento de 420km2,
60 sambaquis, fechados entre 4500 y 1500 AP. no está claro si el
proceso de acumulación fue continuo o episódico. Igualmente, los
sambaquis con entierros persistieron por más de 3500 años. Implican
sistemas sociales relativamente sedentarios que continuaron su
impronta cultural en el ambiente costero.
Los
entierros se concentran en áreas funerarias discretas que se repiten
(o re-usan). Se interpretan como locaciones de entierro designadas
para grupos de afinidad específicos, por afiliación territorial o
familiar.
Los
cuerpos se entierran en pozos poco profundos, acomodando los restos
flexionados y ofrecimientos. Hay algunos entierros extendidos.
También hay entierros múltiples (adulto y chico). Generalmente son
entierros secundarios, con los cuerpos preparados por desecación y
envueltos en otro lado. Pueden haberse enterrados por grupos de
afinidad todos los que murieron a lo largo de un periodo en una sola
ceremonia comunal. Hay fogones alrededor o sobre los entierros, y
mucha comida fue consumida. Serian festines mortuorios.
Cuando
dejan de agregar entierros a un área se cubría por conchas,
procuradas en otro lugar y transportadas al sitio. Este proceso de
entierro, fiestas y acumulación de conchas sobre un área de
entierro anterior se repitió a lo largo de los siglos, incrementando
cada vez el volumen y apariencia monumental de los sambaquis.
Muchos
montículos terminan con hasta 2,5 m de tierra negra, con pocas
conchas. Data entre 2 mil y 1700 ap.
Los
sambaquis tienen una gran cantidad de cuerpos, algunos alrededor de
43 mil, enterrados a lo largo de 800 años (como Jaboticabeira II).
Indican poblaciones grandes y estables en un área delimitada.
La
presencia de sambaquis contemporáneos en un sector regional sugiere
circunscripción territorial e intensificación económica basada en
recursos lacustres y posibles cultivos hacia el final. Sugieren
sedentarismo y crecimiento poblacional.
El fin
de la era sambaqui
La
construcción de montículos tendio a intensificarse hacia el final
de los tiempos pre-ceramicos, aparentemtne por crecimientos
demográficos. Hacia el 2 mil AP hubo un descenso notable en el uso
de conchas, y un uso de tierra oscura al final de las construcciones.
Se
corresponden transiciones culturales con este cambio en el material.
Después del decimoséptimo siglo AP el proceso de construcción de
montículos termino.
También
se ven transiciones ecológicas al final de la era sambaqui. Se
redujo la vegetación de manglar, de moluscos y peces y mamíferos
marinos. Correlación con aumento de especies de peces típicos de
lagunas en los depósitos superiores de Jaboticabeira II.
En
combinación con cambios culturales, la disminución de uso de
conchas en los montículos puede relacionarse con menos
disponibilidad.
Hace 2 mil
años AP se aceleraron los cambios culturales en Sudamérica.
Hubo una
expansión de sociedades agricultoras y emergencia de sistemas de
organización social complejos (chiefdoms). Llegaron a Brasil en este
momento y estuvieron involucrados con la desaparición de las
tradiciones de sambaqui.
En Rio de
Janeiro hubo un periodo de contacto entre grupos, que género sitios
transicionales. Los habitantes no construyeron montículos, tenían
otras prácticas funerarias, pero las características tecnológicas
y tipológicas de sus artefactos líticos y óseos eran iguales a los
de los predecesores sambaquis, así como su explotación intensiva de
recursos acuáticos. No hay evidencia solida de cultivación en el
momento sambaqui, pero la evidencia dental y la presencia de
cerámicas indicaría que los sitios transicionales eran
agricultores.
Las tribus
Tupi habrían desafiado a los dominios culturales de la costa sur.
Puede ser que la gente Tupi absorbiera a la fuerza a los territorios
sambaquies ya que sus aldeas y campamentos no ocurren junto con los
momentos finales de construcción de montículos ni con sitios
transicionales.
Conclusión:
de sambaquis a sociedades sambaqui
Lo que
sabemos de la gente constructora de sambaquis deriva completamente de
estos sitios especializados asociados con enterramientos. Los
montículos dan información directa de tecnología y subsistencia,
pero también dan las bases para reconstruir las sociedades.
La
construcción de montículos debió tener un rol importante en la
estructura y dinámica de la sociedad. Los festines o fiestas
(feasts) muestran características de relaciones sociales. Además,
en los entierros se pueden disponer elementos políticos o de
prestigio, y para reforzar solidaridad y cooperación.
No se
evidencian sistemas formalizados de desigualdad social en los
entierros. Son entierros en zonas comunales generalmente. Hay muy
pocas distinciones que pueden ser sociales, como cantidad de conchas
acumuladas en un área, o estatuillas de piedra raras.
La
probable connotación religiosa de los zoolitos y su restricción a
entierros individuales probablemente marque la emergencia de poder
ritual, ejercido dentro de la ideología del ritual mortuorio y
monumentos funerarios.
Las
similitudes en industrias de huesos, conchas y lítico, así como en
los procesos de construcción probablemente se basaron en uniones
lingüísticas o sociales. Otra evidencia de las redes de interacción
estaría en las implicaciones estilísticas e ideológicas de los
zoolitos y objetos de piedra. Son híper-realistas. Pueden
representar ancestros, fundadores, héroes culturales mitológicos, o
deidades. Su estilo estandarizado seria conmensurable con la
emergencia de una ideología pan-regional y suma a la impresión de
una expresión cultural única y unificada en la costa sur.
Parece
haber principios ideológicos en la cultura sambaqui, re actuados en
los rituales funerarios, festines, que permitirían que fueran
sociedades con complejidad económica y social, pero sin la
emergencia explicita de mecanismos de jerarquía y rango.
Se pueden
detectar configuraciones territoriales entre sambaquis
contemporáneos. Parámetros espaciales y demográficos habrían
promovido el sedentarismo, y además, por la duración de ocupaciones
regionales, la emergencia de sistemas complejos de producción
comunal y relación social. Las ceremonias en áreas funerales que
involucran redes de grupos mayores, también entran en esa
interpretación.
Los
montículos eran landmarks (monumentos?), visibles a larga distancia.
Codifican un léxico compartido por comunidades pesqueras a lo largo
de la costa brasilera. La construcción incorporo la fundación
ideológica de sociedades sambaqui que duraron por miles de años
hasta la llegada de agricultores.

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