LEWIN
CAP 20
LEWIN
20
The
australopithecines (1999)
AFRICA
hace entre 3 y 2 millones de años había muchas especies homininas,
que pueden ser clasificadas en dos grupos: una con animales con
grandes cerebros relativamente grandes y dientes pequeños (Homo);
otra con cerebros más pequeños y dientes y mandíbulas más grandes
(Australopithecus).
Principales
sitios de fosiles Australopitecinos: Sudáfrica
Dart
describió el primero en 1924, el Australopithecus africanus (el niño
de Taung) encontrado en una mina en Taung. El cerebro tenía
una configuración mas similar a humana que a simia. Otras
características que lo acercan a los humanos antes que a los simios
eran el foramen magnum posicionado en el centro de la base del
cráneo, y los caninos pequeños. Concluyo que era una criatura
bípeda, una forma primitiva de humano.
En
las siguientes décadas se encontraron muchos especímenes (craneales
y postcraneales) en tres cuevas cerca de johanesburg: Sterkfontein,
Swartkrans, Kromadrai. Se encontraron más africanus en
Makapansgat y Sterkfontein, mientras que en swartkrans y
Kromdrai se encontró una especie más robusta, A. robustus (o
Paranthropus). En un ambiente con mezcla de selva y espesura en
Makapansgat, y uno más abierto en Johannesburgo.
El
fechado de estos homininos encontrados es cuevas es difícil (sin
fechado radiométrico); los fechados paleomagneticos y estudios de
fauna asociada dieron un rango entre 3.5 a 2.5 millones de años para
los gráciles, y 2 a 1 millon para el robusto.
Al
principio se negaba que fueran parte de la evolución humana,
asociándolos con los monos. Al final de 1940 se acepto.
Principales
sitios de fósiles Australopitecinos: África oriental
1959
Tanzania, Olduvai Gorge, M. Leakey encontró un cráneo similar a los
robustos de Sudáfrica, pero más robusto aun, se lo llamo:
Zinjanthropus boisei, pero luego se cambio a Australopithecus boisei,
de antigüedad de 1.75 MA por fechado potasio/argón.
En
el lado este del lago Turkana (norte de Kenya) 1969 R. Leakey
encontró un cráneo intacto de A. boisei, seguido de muchos más
descubrimientos.
Desde
los 80s también hubo descubrimientos al oeste del lago Turkana,
incluyendo un cráneo de 2.6 MA robusto, que algunos llaman
Australopithecus aethiopicus, tambien encontrado en el valle del Omo,
Etiopia.
Los
sedimentos alrededor del lago Turkana tienen toba volcánica, por lo
que pudieron fecharse: muestra una coexistencia de muchas especies
homininas (Australopithecus y Homo) entre 3 y 2 MA AP, pero no un
inequívoco A africanus, que muchos dicen que es exclusiva de
sudafrica, con el A. robustus y A. boisei siendo variantes robustas.
La importancia de A. anamensis y A. afarensis se vio en cap 19, asi
como el A. bahrenghazali. Ninguno de estos homininos salió de Africa
(lo hizo H erectus/ergaster hace 2 MA).
Biología
australopitecina
Como
todos los homininos tempranos, eran simios bípedos con dentición
modificada, probablemente adaptaciones al hábitat y la dieta que
cada vez difería mas de los ambientes asociados con simios. Los
australopitecinos mas tardios parecen haber vivido en ambientes más
abiertos (matorrales y sabana boscosa) con comida en parches y,
juzgando por los dientes y mandíbulas, requiriendo mas molienda.
Análisis
de microdesgaste de dientes australopitecinos muestran que se
asemejan a los de chimpancés y orangutanes (mucha fruta), y que los
robustos consumían comida más duras que los gráciles.
Anatomía
australopitecina
La
diferencia entre los “robustos” y los “gráciles” esta en las
adaptaciones dentales y faciales a la masticación: los robustos
tienen muelas más grandes, mandíbulas mas robustas, y músculos
para masticar y uniones musculares más voluminosos. Hay una listita
de pesos y alturas de 3. Las capacidades craneanas típicamente le
daba más al robusto que al grácil, pero los dos alrededor de 500
cm3; ahora se cree que se sobreestimaron (hasta 10%).
Los
dientes, mandíbula y anatomía craneal son un conjunto. La
adaptación dental hominina se movió en dirección a producir una
maquina de molienda. La diferencia entre los australopitecinos es que
los robustos lo llevaron a un extremo, teniendo enormes molares y
pequeños incisivos y caninos (esta exageración es la más extrema
de todos los homininos). La musculatura extrema en los robustos tiene
dos consecuencias: 1) el musculo temporal que es necesario para
masticar está anclado en una cresta de hueso elevada en lo alto del
cráneo (cresta sagital) que está presente en gorilas pero no en
gráciles. 2) el tamaño del musculo temporal en robustos y el
musculo masetero hace que los pómulos (zygomatic arch) sea exagerado
y hacia adelante.
El
esqueleto postcraneal en gráciles y robustos es muy similar, acorde
a la limitada evidencia. El hueso del muslo diverge del de Homo, es
más pequeño y con un cuello más fino. Un análisis reciente de A
africanus revelo que las articulaciones de los brazos eran más
robustas que en humanos modernos, implicando que trepaban arboles
diariamente. El descubrimiento de cuatro huesos articulados de pie de
Sterkfontein también implican arborealidad en australopitecinos
tempranos (el ángulo de articulación de los huesos implican que el
dedo gordo diverge del resto, como en los simios, pero en menor
grado, lo cual puede ser una adaptación a un grado de arborealidad).
Evidencia
reciente del oído interno también indica que la locomoción de los
autralopithecus no era completamente bípeda. Tres tubos de hueso
forman un arco cerca a un órgano importante de equilibrio, y tras un
estudio de estos ángulos en primates (incluyendo humanos) se
demostró una diferencia entre humanos y simios. La diferencia es
interpretada como una adaptación al caminar bípedo. Al comparar con
los fósiles, se vio que los australopitecinos son simiescos en
contraste con los más humanos en Homo. Concluye que el
autralopithecus no se movía bipedalmente como el humano moderno, ni
el temprano Homo.
Un
análisis del tronco de Australopithecus implica que, aunque estaban
adaptados al andar bípedo, el correr bípedo no era posible (el
tronco de Lucy tiene forma de embudo en lugar de barril).
Relación
entre robustos y gráciles
Frecuentemente
se los vio como iguales, pero a diferente escala, o como progresión
evolutiva, con el grácil anterior al robusto (con rasgos
exagerados). Si esto fuera real, debería verse un incremento estable
a través del tiempo. El descubrimiento de 1985 del cráneo “black
skull” de Australopithecus aethiopicus en el Lago Turkana (oeste)
finalizo estas relaciones simples. El cráneo era robusto y de 2.5 MA
AP, por lo que no se trataba de un proceso de “robustecimiento”
si se encontraba ya al principio. Además tenía una combinación
inesperada de características: cara muy robusta, pero la parte de
arriba y atrás del cráneo, más bien similares al afarensis. El
mosaico de características del A. boisei de Konzo es otra
advertencia contra la simple categorización.
Preguntas
clave: ¿Cómo era la locomoción del autralopithecus? ¿por
qué los biólogos evolutivos no favorecen las reversiones (como
sería una progresión de afarensis a africanus a homo) con respecto
a la robusticidad de las articulaciones del brazo? ¿Qué tipo de
evidencia establecería el problema de si los australopitecinos
tallaban y usaban herramientas? ¿Cuál es la relación probable
entre robustos y gráciles?

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