Americana 2 - Pauketat, T. (1992). The.Reign and Ruin of the Lords of Cahokia: A Dialectic of Dominance. En: Lords of the Southeast: Social Inequality and the native elits of Southeastern North America, Archaeological Papers of the American Anthropological Association, N° 3:31-50.
Pauketat,
T. 1992. The Reign and Ruin of the Lords of Cahokia: A Dialectic
of Dominance.
Resumen:
Se consideran las raíces intelectuales y la evidencia arqueológica
de un “clímax” del tardío de Cahokia. El aumento de la
sacralización de la autoridad de la Jefatura aparece al mismo tiempo
que la economía política se estanca durante el final del siglo XI
AD. Esto puede ser resuelto si reconocemos la relación dialéctica
entre la estructura política de la jefatura y su ideología. La
centralización y la descentralización son tendencias opuestas de un
mismo proceso.
El
Problema de Cahokia: Cahokia es el sitio prehistórico más
grande del norte de México. Se encuentra entre una serie de centros
y sitios de habitación rurales contemporáneos, sobre la planicie de
inundación del río Mississippi (En un lugar llamado “the American
Bottom”, de 160 Km. de extensión). Se calcula que Cahokia abarca
14 Km², e incluye más de 100 montículos de tierra, la mayoría de
los cuales parecen haber sido pirámides truncadas. Hay evidencia de
proyectos a gran escala que requirieron de abundante mano de obra
(nivelación del terreno y construcción de monumentos), evidencia de
amplios sitios residenciales, plazas abiertas, empalizadas, entierros
de elite, y toda una serie de artefactos exóticos. Se estima que
miles de personas habitaron el centro de Cahokia, mientras que otras
miles ocupaban los alrededores. Esta población era mantenida con la
producción de maíz, cucúrbitas (zapallo, calabaza), plantas de
semilla, y otras variedades silvestres, así como también fauna
acuática y terrestre. La ubicación de Cahokia en el centro del
continente, influenció en parte los desarrollos históricos de otras
culturas del norte, sur y oeste de América. Para Comprender estos
desarrollos inter – regionales, es necesario entender la estructura
interna y la dinámica de Cahokia.
Pauketat
va a examinar dos puntos: 1) la noción de “clímax” (apogeo) y
2) la importancia de los factores materiales y no materiales en la
explicación de la caída de Cahokia. Va a hacer esto desde un
concepto dinámico de cultura, que implica los valores en conflicto,
y las acciones de los distintos grupos de interés.
Lo
Material y lo Inmaterial: Debido a que la economía de Cahokia
está basada en la producción de alimentos, es entendible que se
atribuya su declinación política a la degradación ambiental, a la
reducción de tierras para el cultivo, o a un aumento en la
abundancia de tierras para la agricultura que derivó en una perdida
de confianza sobre las redes distributivas centralizadas. Estas dos
explicaciones están basadas sobre los mismos supuestos
materialistas. Como pasa con todos los argumentos eco –
funcionalistas, la caída de Cahokia es atribuida a causas tecno –
ambientales. Con las subsecuentes expectativas de degradación,
estrés en la dieta, enfermedades en aumento.
Pero,
según Pauketat, hay pocas razones para creer que durante los siglos
XII y XIII AD (momento inmediatamente posterior al cual se reconoce
como el punto de inicio de la caída de la complejidad sociopolítica)
los habitantes de Cahokia no eran tan saludables como lo fueron en
épocas anteriores. Por ejemplo, para el siglo XII AD se construye y
reconstruye (3 veces) una gran empalizada alrededor del centro de
Cahokia, la cual requería cerca de 20.000 troncos cada vez que era
reconstruida, al mismo tiempo que la preeminencia regional de Cahokia
estaba menguando (se propone una escasez de madera). En el contexto
de las explicaciones eco – funcionalistas, lo ideológico aparece
como lo inmaterial, tornándose algo común el plateo del simbolismo
Mississippi como un medio a través del cual los señores del sudeste
buscaron promover un sentido de autoridad o un aura de estabilidad
frente a la inestabilidad económica o política. En estos términos
materialistas, los fenómenos religiosos o ideológicos se vuelven
epifenómenos.
Cultura
e Ideología: Pauketat rechaza la visión materialista de la
ideología, así como también su concepción como falsa conciencia.
En lugar de estas, Pauketat quiere explorar las implicancias
dinámicas del desarrollo de una ideología que legitima la autoridad
político – religiosa de un jefe del sudeste. La idea no es dejar
de lado los factores materiales, sino subrayar la importancia de los
factores políticos e ideológicos como marco (trasfondo /
background) dentro del cual los factores materiales son percibidos.
Incluso en las circunstancias en que el ambiente físico interviene
(como en las explicaciones eco – funcionalistas) este va a estar
políticamente mediado. En el mundo prehistórico tardío del
“american bottom” deben haber existido distintas formas de
percibir el ambiente físico, así como también, múltiples formas
en que un jefe pudo actuar con el fin de mantener el orden social.
Las
unidades políticas son entendidas en relación a la cultura.
Pauketat rechaza la idea de cultura como la totalidad de subsistemas
económicos, sociales y políticos; así como también la idea de
cultura como un fenómeno ideacional uniforme compartido por todos.
La
cultura para Pauketat es la configuración de las ideologías o de
los modelos de cognición, el sistema de creencias que explica la
posición social del individuo o de los grupos en relación al grupo
mayor. La Ideología da forma a las percepciones y acciones de los
individuos (dentro de los subgrupos) sin que estas dejen de ser
entidades dinámicas, abiertas a la reinterpretación, dentro de las
esferas más amplias de negociación social. Definida de esta forma
hay una cualidad dinámica inherente a la cultura. Las ideas y
creencias de la gente de un subgrupo particular puede no corresponder
con las de otros subgrupos dentro de la misma unidad política. Estas
ideas dispares pueden llevar a acciones dispares y conflictivas, cuya
resolución puede llevar a un cambio en la configuración de las
relaciones de poder y tal vez hasta alterar el desarrollo histórico.
Para decir que las ideas o creencias de un subgrupo (por ej. un
subgrupo de elite) dominan o permean las de otro, debemos hablar de
una ideología dominante, aunque esta no necesariamente reemplaza a
las ideologías subordinadas. Los miembros de una elite pueden creer
que están envestidos con poderes que no son poseídos por los que no
pertenecen a la elite, y por lo tanto reclaman ciertos privilegios
(que los legitiman). Los que no forman parte de la elite van
compartir o no estas creencias, dependiendo de su configuración
cultural. En este contexto, la idea de un clímax cultural toma un
nuevo significado.
El
florecimiento de Cahokia: El “clímax” o “cima del
desarrollo” de Cahokia ha sido propuesto por varios arqueólogos en
base a: el crecimiento de la población en la región, las
características tecno – morfológicas y decorativas de los
artefactos (cerámica), la distribución inter – regional de los
artefactos de Cahokia. Se plantea que este “apogeo cultural”
ocurrió durante la Fase Stirling (1050 – 1150 AD), un intervalo
que presenta a la vez la centralización política, la jerarquización
social, la integración económica y el máximo de concentración
poblacional. Pauketat dice que esta definición de la fase Stirling
es meramente descriptiva porque hay pocos análisis publicados sobre
la misma. Para Pauketat es necesario refinar la idea que se tiene
sobre Cahokia. Primero es necesario reconocer las raíces teóricas
del concepto de “clímax”, y si este tiene que ver con una
“evolución local” o con una “perspectiva interaccionista”
como se planteo en los ´60. Para esta época se planteaba el
crecimiento de Cahokia como resultado de un proceso de migración:
“el fenómeno Mississippi en el sitio Cahokia fue el producto de
una exitosa integración que ocurrió durante dos siglos, entre el
Woodland Tardío – Mississippi ” (Vogel 1975), “La evidencia
sugiere que la gente del Woodland estaban siendo atraídas por la
órbita Mississippi de Cahokia, en un momento en que la misma cultura
Mississippi estaba cambiando, en respuesta a esta interacción”
(Hall 1966). Además también se proponía que a este período de
interacción le seguía uno de aculturación. Aunque las excavaciones
han demostrado que no hay evidencia de una aculturación de los “no
Mississipianos” (non-Mississippians) en Cahokia (por lo manos para
el intervalo de dos o tres siglos que cubrieron las excavaciones). De
hecho, para Pauketat (1991) la consolidación política regional con
centro en Cahokia parece emerger de una serie de jefaturas de pequeña
escala en el período Mississippi temprano (750 – 1000 AD). Con un
comienzo abrupto alrededor del 1000 AD y una desintegración para
mediados del 1100 AD.
Emerson
(1991) comenzó a revisar la noción de clímax cultural señalando
que “el siglo XI marcó la aparición de una homogeneidad cultural
en el Bottom, lo que sugeriría una dominación cultural y
probablemente política por parte de un único grupo de elite”, y
al tratar de explicar la presencia de unidades intrusivas al norte y
oeste de Cahokia, posteriormente Emerson sugirió que el predominio
de un grupo de elite pudo haber tenido cierta oposición por parte de
grupos de elites asentados en otros centros. Estos grupos tenían
varias opciones: la destrucción, su incorporación a la esfera de
Cahokia, o la inmigración. Emerson cree que la fase Stirling fue el
resultado de las disrupciones causadas por la consolidación del
poder que tuvo lugar en este momento debido a los logros económicos,
políticos y religiosos de Cahokia (Emerson 1991).
En
otras palabras, para Emerson, la consolidación del poder en Cahokia
durante la fase Stirling fue al mismo tiempo una época de
inestabilidad política a nivel regional. Esta interpretación está
lejos de las connotaciones de la idea de clímax cultural de la
perspectiva interaccionista. Además asume una política económica
mucho más dinámica e inestable que la sugerida por la idea de
aculturación y colapso tecno – ambiental. Así como más adelante
va a desarrollar Pauketat, la consolidación regional de Cahokia no
implicó ningún cambio tecno – ambiental.
Para
comprender la dinámica política de Cahokia es necesario tener en
cuenta la ideología de la elite como marco dentro del cual las
acciones de los miembros de la elite tienen fundamento para dominar
al resto.
La
ideología de la elite y sus expresiones materiales: Se han
definido dos contextos funerarios diferentes, uno para la elite y
otro para los comunes (nonelite). Los entierros de elite aparecen
asociados a montículos con varios individuos (los análisis
bioarqueológicos mostraron que al menos uno de estos individuos
estaba emparentado con el señor o que era el mismo señor!!). El
ajuar incluye grandes cantidades de artefactos de valva marina, cobre
y mica, puntas de piedra (algunas de chert exótico).
Construcción
de montículos y arquitectura: La arquitectura también parece
estar indicando la pertenencia a la elite o no. Para la fase Lohmann
(1000 – 1050 AD, anterior a la fase Stirling), hay evidencia de dos
tamaños distintos de casa (construcciones domésticas). Uno con
varios espacios asociados (plataformas a distintas alturas) de entre
10 y 13 m², y otro de extensión mayor, entre 17 y 27 m². El
primero aparece en pequeños centros administrativos, y en todos los
sitios rurales (aldeas y agrupaciones de casas asociadas a campos de
cultivo). Las estructuras más grandes sólo aparecen en Cahokia y en
un centro administrativo pequeño (el sitio Lohmann) donde están
separados de las estructuras más pequeñas de la comunidad.
En
cambio, para la fase Stirling, las estructuras de mayor tamaño sólo
aparecen en Cahokia, además el tamaño de todas las estructuras es
mayor que el de las estructuras más grandes de la fase Lohmann.
Llegando a ser comparable el tamaño de las estructuras residenciales
de la fase Stirling al de las estructuras de elite de la fase
Lohmann.
Todas
las excavaciones muestras sucesivas adiciones, tanto verticales como
horizontales, a las plataformas (terrazas) de las estructuras; en
cada remodelación de las superficies de las terrazas quedan
fragmentos cerámicos entre el material usado para agrandar las
terrazas. En base al estudio de estos conjuntos cerámicos, Pauketat
(1992) encuentra que las reconstrucciones no están asociadas a
cambios o subfases, sino a algún tipo de ciclo anual? de
reconstrucción. Algunos autores han relacionado la evidencia de
construcción de montículos a ritos anuales de intensificación o
renovación del mundo (ej. ceremonia del marlo verde –☺- Green
Corn ceremony).
El
Monumento Post – Circle: (El monumento de los hoyos de poste o
Woodhenge) Es una estructura cuya secuencia de construcción (?) va
de 72 a 138 m de diámetro, en el centro de cada uno hay un hoyo de
poste, además de 48 postes perimetrales (dentro de hoyos de poste
muy profundos). Wittry (1977) infirió que se trata de un calendario
solar. Para Hall (1985) marca el centro del mundo (world center
shrine) de las culturas nativas de las planicies americanas. Ya sea
como calendario o como centro del mundo, el circulo de Cahokia habría
simbolizado el orden del cosmos, tal vez (dándole un significado
calendárico) este orden estaba relacionado a ritos de fertilidad
anual. Tal vez, al igual que los montículos de otros sitios, el
monumento de los hoyos de poste fue reconstruido varias veces durante
la fase Stirling (más de 4). La importancia de este monumento para
este trabajo radica en su posición en espacio y tiempo. Ya que se
encuentra en Cahokia, y una de las estructuras más grandes
(doméstica?) de la fase Stirling de este sitio, se ubica junto a
este monumento. Para Pauketat es posible que el monumento de los
hoyos de poste haya sido un dispositivo controlado por la elite. El
uso de un espacio residencial de la fase Lohmann para la construcción
de este monumento junto a la utilización del centro del sitio para
el auspicio de las actividades de la elite durante la fase Stirling,
puede estar indicando el crecimiento de la distancia social entre la
elite y el resto, lo que también se estaría reflejando en el gran
tamaño de las casas y templos de la elite.
Iconografía
Ramey: La cerámica incisa Ramey (manufacturada por primera vez
durante la fase Stirling) se plantea como un medio de comunicación
ritual entre la elite y los comunes. Emerson y Pauketat (1991)
plantearon que la estandarización de las características tecno –
morfológicas y de diseño de la cerámica, la amplia distribución
regional pero baja frecuencia de contenedores en los sitios rurales,
y la ausencia de antecedentes estilísticos, estarían indicando que
estas no eran las vasijas producidas comúnmente por las unidades
domésticas, sino que eran manufacturadas en lugares cercanos a los
centros Mississippianos como Cahokia. Dada esta (supuesta) producción
centralizada, la representación, en la cerámica incisa Ramey, de
una serie limitada de motivos que simbolizan el mundo del cielo, o
sus deidades en combinación con ciertos símbolos de fertilidad,
apoya la idea de medio de comunicación.
Emerson
y Pauketat (1991) estudiaron el espacio de representación de la
cerámica y encontraron una división en 4 cuadrantes con motivos
opuestos. Plantean que se puede tratar de la representación del tema
de los cuadrantes cruzados (square – cross theme) que aparece en
todo el sudeste prehistórico, y que se refiere al orden del cosmos.
Además encontraron que por lo general la mayoría de las vasijas
terminan en manos de los comunes, por lo que asumen que los diseños
simples y redundantes de la cerámica incisa Ramey, eran un medio a
través del cual la elite proyectaba su propia relación con el
cosmos hacia los recipientes de los comunes. Tomadas en conjunto la
arquitectura monumental y la iconografía sugieren que, durante la
fase Stirling la elite de Cahokia era parte de una “clase”, los
mediadores entre el mundo de los comunes y el orden y deidades del
cosmos. Hay poca evidencia de una ideología de clase para la fase
anterior, y no hay evidencia (ni siquiera para la fase Stirling) de
que los comunes hayan logrado algún tipo de clímax cultural, acepto
a través de la elite. (¿?)
Economía
de los bienes de prestigio: Dado el elaborado simbolismo político
– religioso de la fase Stirling, sería de esperar un incremento
de la economía de bienes de prestigio de esta fase. Sin embargo
existe evidencia de una contracción y descentralización da la
economía de bienes de prestigio después de la fase Lohmann (para
esta fase hay evidencia de contactos con el exterior por la aparición
de cerámica no local, chert, puntas, moluscos, mica y cobre, tanto
de contextos domésticos como de entierros).
En
contraste , no hay evidencia de chert exótico o de otros elementos,
como cobre durante la fase Stirling (excepto de los sitios Mill Creek
y Kaolin). La cerámica no local es mínima. Lo único que puede ser
catalogado como exótico es la arcilla utilizada para manufacturar
figurinas.
A
partir de esto, Pauketat plantea que si bien la red de bienes de
prestigio no seguía una línea de distribución elite – comunes,
esta red podía estar pasando a través de redes sociales laterales.
Con esto Pauketat no está queriendo decir que durante la fase
Stirling la economía de bienes de prestigio esté representando un
sistema descentralizado. Sino que la fase Stirling puede estar
representando el primer indicio de lo que luego será una economía
de bienes de prestigio descentralizada. En otras palabras, la fase
Stirling fue un período de reducida expansión extra regional.
Patrones
de asentamiento regional: La evidencia presentada acá no es
determinante respecto a la existencia de una economía de bienes de
prestigio descentralizada, pero se corresponde con las tendencias
sugeridas por los patrones de asentamiento regional. Estos indican el
aumento de la autonomía local de las comunidades. Emerson y otros
encontraron que, a diferencia de la fase Lohmann, durante la fase
Stirling las unidades residenciales incorporaron una variedad de
formas de arquitectura e infraestructura (por ej. las facilidades
subterráneas de almacenamiento se ubican dentro de las casas). Por
otro lado, el arreglo espacial de los rasgos en las residencias
(hoyos de poste), indican para la fase Lohmann una organización
supra – familiar, mientras que para la fase Stirling, una
organización en grupos domésticos individuales. Además para la
fase Lohmann la organización intra – sitio era más rígida (en
relación a la ubicación de las estructuras y a su orientación, lo
cual se repite en todas las comunidades Cahokia). Para la fase
Stirling las unidades domésticas simplemente están dispuestas en
torno a un montículo central.
La
tendencia a la descentralización: En resumen, la evidencia de la
fase Stirling se opone a la de la fase Lohmann, indicando: 1) el
aumento de la sacralización de una clase/elite representado a través
del elaborado simbolismo de los monumentos, edificios e iconografía
de Cahokia, y 2) la movilización de mano de obra y alimentos,
indirectamente reflejado a través de la construcción de montículos
y de la expansión del sector de habitación de la elite en el sitio.
Basándose en esto, Pauketat propone que la cantidad de tributo en
trabajo (corvée) adeudado a los señores de Cahokia, pudo haber ido
aumentando a través de la fase Stirling, siendo la sacralidad de la
elite un medio de legitimación suficiente para tal movilización.
Si
embargo, al mismo tiempo las comunidades del Bottom americano estaban
experimentando 1) una descentralización al nivel de las comunidades,
2) un aumento de la autonomía a nivel local / rural (por la
descentralización a nivel regional), 3) la migración de ciertos
grupos de elite fuera del Bottom americano, y 4) una disminución del
control sobre la interacción regional (bienes de prestigio).
Se
evidencian dos procesos contemporáneos: por un lado, el aumento de
la autoridad sacra y de la movilización centrípeta de bienes y
trabajo (fenómeno intra – regional); y por otro, la disminución
de la interacción extra – regional y la tendencia a la
descentralización de las relaciones sociales.
Estas
condiciones persistieron por 100 años, y para Pauketat debemos ver
este proceso desde la perspectiva de una dinámica a largo plazo de
la autoridad regional centralizada de la jefatura. La centralización
política pre – estatal, implica que los subgrupos de elite se
enfrenten/ compitan para retener su autoridad. Las elites proclaman
sus conocimientos esotéricos y poderes cósmicos como fundamento de
tal competencia; la consecuente expansión de la autoridad se expresa
a través del fortalecimiento político / económico. Por lo tanto,
el expansionismo inherente a las jefaturas, implica la expansión y
consolidación de los poderes sacros de las elites.
La
centralización política de Cahokia pudo haber comenzado
abruptamente en la fase Lohmann. Por lo que, la evidencia de una
ideología de elite, durante la fase Stirling, es la expresión de un
proceso a largo plazo de incremento de la integración regional y de
la autoridad de la jefatura. Este proceso pudo ser la fuente de un
descontento político, al marginalizar a otros grupos de elite.
Para
Pauketat, la oposición entre facciones es un proceso tanto político
– ideológico, como político – económico. El aumento de la
sacralización pudo haber permitido al señor retener o aumentar el
tributo y el trabajo corvée, pero también pudo haber atentado
contra la expansión de las redes de intercambio de bienes de
prestigio. Debido a que la autoridad de la jefatura era elevada a un
nivel tal de sacralidad religiosa, el deseo o habilidad para
reproducir cualquier otro componente no religioso se debe haber visto
reducido (¿porqué asume que las redes de bienes de prestigio eran
un componente no religioso?)
Estos
procesos, aumento de la autoridad sagrada, autonomía local, y
facciolización, pueden haber marcado el principio del fin para
Cahokia. Este tipo de clímax cultural no requiere que la
degradación ambiental cause un desorden social y una desintegración
política.
Pauketat
no duda de una baja en el suministro de madera, o de la erosión de
los suelo, sino que no hay evidencia de que estos fueran problemas
serios para la estabilidad política. Aún si aceptamos que los
factores materiales contribuyeron a la desintegración política de
Cahokia, este proceso sólo puede ser entendido en el contexto de una
tendencia a la descentralización, dentro de un proceso a largo plazo
de centralización. Ciertos factores materiales, como una baja en la
producción agrícola, pudo no tener efectos adversos durante la fase
Lohmann (supongo que será porque podían cubrir esto con las redes
de intercambio), pero bajo condiciones diferentes, como en la fase
Stirling, estos factores pudieron haber amenazado la estabilidad y
contribuir al colapso político. Para Pauketat la idea de un proceso
histórico que involucra relaciones dialécticas entre las
estrategias políticas de los señores de Cahokia y el florecimiento
de una ideología de elite, es suficiente para explicar la disolución
de la integración regional de Cahokia.
Los
señores de Cahokia de la fase Stirling, elevaron su posición a un
estatus religioso, perdiendo, tal vez, cierto control sobre sus
subordinados. El proceso de centralización pre – estatal, implica
en su interior un proceso hacia la descentralización, y el
resultado, es el ciclo completo de una jefatura política.

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